El año 2015 quedará en los anuarios como el año en que nació la moda tecnológica más disruptiva e imparable que se haya visto nunca, será el año de la revolución #startup.
No es que el 2014 haya sido menos prolífico en tema de creación y promoción entre los emprendedores del modelo #startup, pero el 2015 sin duda tiene todas las características macroeconomicas y sociales para batir todos los récords.
Millones de emprendedores en todo el mundo se están mobilitando frenéticamente para lanzarse a montar empresas que se apoyan en las nuevas tecnologías, un fenómeno que se puede describir como la fiebre del oro del momento, una corriente de esperanza en un mundo económico que está sufriendo cambios estructurales notables y que parece estar en una eterna crisis e inestabilidad.
Las startups son modelos de negocios que hacen soñar a los empresarios de medio mundo y que ponen a disposición de los emprendedores herramientas de marketing innovadoras que si bien usadas pueden permitir acceder a un mercado que hace unos años les podía parecer inimaginable. El mercado mundial.

Infographic: Startup Funding Shows Signs of New Tech Bubble | Statista

Hoy en día mucha gente no monta un negocio, monta una #startup, una asociación de personas que diseñan ideas innovadoras con la convicción que llegaran a millones de usuarios en todo el mundo gracias a los avances tecnológicos que están trasformando el mundo de la comunicación.
Las startups son negocios de acelerado crecimiento que a través de la viralización de sus servicios se pueden trasformar en imperios económicos en muy poco tiempo.
La mayoría de las startups no suele llegar al primer año de vida y las que quedan no duran ni siquiera otro año más. Se quedan unicamente las que logran crear un producto o servicio que la gente usa de forma masiva.
Algunas startups de éxito ofrecen servicios low cost, basados en una difusión muy elevada. Es el ejemplo de Whatsapp, que este año cierra con 700 millones de usuarios activos.

Infographic: WhatsApp Closing In On A Billion Users | Statista

La escalabilidad exponencial de negocio de una #startup atrae a profesionales, técnicos e inversores porque potencialmente puede ofrecer beneficios muy altos y en muy poco tiempo, pero al mismo tiempo, todo el mundo que participa en una startup es muy consciente que puede ser que el sueño se acabe muy pronto.
No obstante, la situación económica global y laboral parece empujar a millones de personas hacia este modelo de negocio, la necesidad de cashflow de los empresarios hoy en día es tan elevada que están dispuestos a arriesgarlo todo para poder sobrevivir en este sistema tan inflacionado en el que vivimos.

El secreto para que una #startup funcione es encontrar la forma adecuada de explotar el nicho de negocio identificado como potencial, planificando todos los detalles, en este tipo de negocios, el sector es altamente competitivo y cualquiera puede llegar antes que otro o encontrar la solución más rápida o más efectiva para llegar a los usuarios.
Generalmente las startups invierten la mayoría del capital inicial en las personas, que es el único activo que tienen al principio, en muchos de los casos no se trata de negocios con grandes inversiones, porque se basan en plasmar ideas y transformarlas en productos o servicios de una forma muy rápida, por lo tanto son tantas la incógnitas, que los inversores (business angels) se lo piensan mucho antes de invertir en una #startup.
Antes de lanzar una #startup, lo que hacen los fundadores es analizar todas las variables posibles a través de herramientas de marketing y de programación a su disposición.